Un Maestro
Quién sabe por donde vamos y donde llegaremos,
Quién sabe de caminos escondidos,
Quién sabe de luces y sombras de carnes expandidas,
Quién sabe de fuerzas encontradas,
Quién sabe de la oscuridad de los pozos mas profundos,
Quién puede saber de espacios de indignas intenciones.
El Maestro lo sabe, y espera ...
El Maestro lo sabe, y se entrega ...
El Maestro lo sabe, con sus ojos abiertos ...
El Maestro lo sabe y calla ...
Cuando la oscuridad aparece, no existen culpables,
solo es un tiempo de queda,
sentirse por dentro con carnes prietas,
mientras la duda consume, los espacios muertos,
como ligninas que endurecen la madera.
Los infinitos procesos se repiten en saltos de dientes afilados,
y el Maestro espera con manos extendidas,
mientras su corazón, reparte las miradas,
los caminos se abren y tu no has hecho nada.
...
Jesus, un maestro ZEN.
Porque el zen es el arte de vivir, el arte de aceptar el mundo tal y como es; y, a través de sus palabras, Jesús se muestra como una artista de la vida, capaz de descubrir el secreto que se revela continuamente ante los humanos, capaz de sumergirse sin ataduras en la apasionante experiencia de la magia de lo cotidiano.
A mi maestro Ramón.
jueves, 5 de febrero de 2009
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