Caretas,
disfraces,
pinturas de guerra,
contra uno mismo.
Salidas de emoergencia,
luces de colores,
intantes de corazazones con muelle,
piezas desajustadas,
que vuelven.
Mis yo-yos,
de cuerdas de cobre,
que retornan cuando,
se rompen.
Abismos de fin de semana,
educaciones de fabricas,
con chimeneas,
de escalares de electricistas,
corrientes en mis manos,
temblores de mi cuerpo.
Entre tanto, yo insisto,
en volver a mi casa,
aunque no exista,
en las tinieblas,
reconstruciones de cenizas,
maderas muertas.
Yo insisto,
en volver a casa,
aunque no exista,
ladrillos de carbón,
me construyo
y pido perdon.
viernes, 27 de febrero de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario