Niños,
en toboganes de madera,
anclajes sin clavos,
piezas que descansan en sus hermanos,
zapatillas de andar por casa,
paredes silbando,
espirales de patas en movimiento,
cartulinas de colores,
durmiendo en literas,
con los brazos abiertos,
que ríen volando,
y que el cielo,
me escuche,
porque no estoy soñando.
Carlos Carlos
PD: Es mi primera cajita, para entregar mis poemas, a quien viene andando. Gracias Manuel, tu diseño, tus manos ya están encontrando lo que vas respirando.
jueves, 19 de febrero de 2009
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