Como semillas en Tierra,
pero volando.
Como nacimientos de agua,
pero llorando.
Como el despertar del arbol,
pero de ondas de luces rojas y muy calientes.
Como el nacimiento de un niño,
pero explotando.
Como las risas de las flores,
pero en silencio.
Como dedos en ramas,
señalando sin ruido,
con las pestañas.
Mientras en espirales,
desciendo a la Tierra,
y a tus lugares.
lunes, 23 de febrero de 2009
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