Repeticiones de momentos parecidos,
uno tras otro,
circulos juntitos,
quieren el centro,
cumpleaños en los arboles,
laberintos sin salida,
norias de feria,
caballos amarrados.
Dos tijeras sin afilar,
captan las lineas en curva,
para llegar por el radio,
allí tan cerca.
Humos de hoguera,
desde dos lienas traseras,
brazos elasticos,
para acortar los pasos,
pero no los alcanzo.
Descanso en la noche,
empiezo el día,
el SOL,
agarrado,
con hilos de cobre,
no se esconde.
Movimientos de estrellas,
sin hablar,
nos responden,
que el viaje al centro,
no viaja en metro,
Sra. Esperanza,
Sr. Gallardon,
no esta por las calles.
Se entra volando,
desde lo alto,
tampoco en las nubes,
aunqu hay contacto,
vertigos con tgripas del pobre.
Rectas tangentes al arbol,
sin escaleras,
sin tornos de plata,
sin tocar nada,
solo tirandose,
para encontrase de nuevo.
Cabezas con alas,
sin sus dos masas,
sin sus cabales,
de caballos desgastados,
no piensas,
en sus plumas,
muy individuales,
porque no alcanzan,
sus dos amarres,
y entre sus uñas,
los restos de enjambres,
tan oxidados.
martes, 24 de febrero de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario