Como Neo en Matrix,
con un pequeña diferencia,
me tome las dos pastillas,
mientras muero en sus dos mundos.
Mi cabeza, ya no es redonda,
mientras smigol y golum,
están ya solos,
curvas que se achatan,
líneas con rotuladores de punta fina,
de trazos discontinuos,
como carreteras de locos al volante.
Cuando todo va a desaparecer,
alla a lo lejos, en el horizonte infinito,
aparecen las claves,
de un SER que esta vivo,
y que sabe de esto,
y desde entonces,
no hay mas que una cabeza,
y no es la mía,
ES la del PADRE.
miércoles, 18 de febrero de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario