El mundo esta cambiando,
deprisa,
muy deprisa,
el tiempo,
ya termina,
se acaba,
en un instante.
Todos revueltos,
y en la misma olla,
unos con sus zanahorias,
otros con sus cebollas,
y solo unos pocos,
en su guiso.
La temperatura sube,
se eleva,
muy alta,
se presencia,
tapas herméticas,
de metal,
con gomas aislantes,
y fuegos encendidos,
en un instante.
En el fondo,
muy aplastado,
por gigantes patatas,
y trozos de carne,
un guisante,
agonizante.
Cubierto,
protegido,
en su cuna,
aun caliente,
por un instante,
y con la piel muy fina.
viernes, 13 de febrero de 2009
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