Compañeros
Las espadas en alto por simples propuestas encontradas,
entre la envidia, la arrogancia se esconde
y entre las arrogancias la vida se hace pobre.
Es la punta de las espadas, sangre
mientras la mano prieta, sabe.
En nuestras cuevas, silencio y dudas,
en nuestras sabanas, dudas y quejas
y mañanas de espadas quietas.
Un encuentro de miradas y fin del combate,
de estupidas intenciones de bajas cumbres,
cuando se entiende la espada ajena.
abraza, calla y siente, que la proteges.
Así se expanden los infinitos,
de montañas claras y dos espadas.
...
Un Samurai solo utiliza la espada despues de intententarlo todo y es solo en este momento cuando la utiliza, para hacese el HARAKIRI.
A mis compañeros Ivan y Alfredo.
jueves, 5 de febrero de 2009
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