Doble Soledad
Hombres afonicos, gritos pesados,
largas pestañas a lo lejos;
ejercitos de suaves plumas,
nos llaman con susurros y puñales,
hablan del final de las verdades,
porque sienten en sus cunas a sus niños,
porque quieren el cuidado de sus mentes.
Y nadie entiende,
solo y soledades.
Un hombre cansado de orgullo, lluvía y muerte,
en su cueva toca y siente,
los despojos de sus carnes,
con pestañas a lo lejos,
lo llaman de brusquedades,
mientras las tripas hablan,
de dos o mas soledades.
domingo, 8 de febrero de 2009
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