Cuando las luces se fueron,
las noches entreraron en sabanas negras,
creciendo castillos de buenas razones.
Con ellas estandartes, banderas y ejercitos
con ellas, objetivos de exitos y fracasos.
Batallas, muertes y mejores razones,
entre la noche, una mirada, un destello,
un instante quieto, sin batallas.
Los días cambiaron de batallas a miradas,
Los días de invierno fueron verano
y veranos de invierno.
Noches mas largas entre destellos de estrellas sin pauta.
En la noche mas oscura, una sirena de estrellas,
cantaba su melodia, como regando las flores.
No hablaba en la noche y callaba en el día,
solo cantaba sin poderosas razones.
Guardaba sus dedos de puertas cerrdas,
abria sus petalos de flores cuidadas.
De repente, una tormenta de nieve, 40 metros de profundidad,
y una raiz, un baile, un aliento y una vida.
El movimiento vertical se hizo presente,
abriendo las puertas entre copos deestrellas,
sin razones, ni culpas ni miedos.
Solo pasitos de niño de luces perdidas.
Ahora el movimiento del mar marca los pasos ...
domingo, 1 de febrero de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario