Porque un día alzastes la mirada,
fuera de ti,
y te fijastes en mi.
Mas alla de los recreos,
Mas allá del limite de las carnes,
mas alla de todos los prejuicios,
de todas las salas con palos de punta,
donde el alma se columpia en solitario.
Porque no importan los juegos marcados,
porque agarras el aire,
porque no insistes en impurezas muertas,
por tu lógica de mujer,
donde los jarrones chinos no se ordenan,
porque un día mirastes.
Preguntas justas,
mirastes los espacios sin decir nada,
no hablastes,
porque sin respuesta,
sigues mirando sin preguntar.
viernes, 6 de marzo de 2009
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