Si la busco,
no vale nada,
si la encuentro,
la quiero tocar,
y se muere en mis manos.
Si me llama,
me levanto del suelo,
con alas trasparentes,
muy pequeñas.
Si no me llama,
un reloj de plastilina puesto al sol.
No lo se,
quizas sea eso,
como pajarillos que se posan,
y ya no estan,
como un suave viento,
de mi boca,
para que puedas volar,
retornar,
volverte a posar,
cada vez mas bella.
Porque sientes,
aunque no te pueda tocar,
que te amo,
tan adentro,
y que te escucho,
volar.
domingo, 22 de marzo de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario