Cuantas batallas
que creia justas
al otro lado de mi
sin apenas sospechas
de sus origenes,
que están dentro de mi.
Ahora ya siento
todas las espadas sin poder salir,
como tiendas de campaña,
con mi carne,
mi lengua no da abasto,
cansada,
definitivamente,
sin poder salir.
martes, 24 de marzo de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario