Suena una canción en el atico,
la letra acompaña al sueño
y el sueño acompaña al espacio.
Es la creación del silecio
es la apertura al bosque infinito.
Encuentros y desencuentros se dan la mano,
sonidos y notas empujan y empujan,
lo negro se mueve, lo negro no tiene mas su espacio.
Fluidos de notas, letras, y ritmos
tocan y tocan mientras lo negro se muere.
Suena una canción en el atico,
y la letra acompaña al sueño
y el sueño por un instante, es real.
Es solo una estación de tren,
que es solo un paso a tu silencio,
es nuestro camino para encontrarnos.
El tren arranca de nuevo,
y ya no queremos olvidar,
que en la siguiente estación,
no sabemos que vamos a escuchar.
En el recuerdo de un instante inmediato
tenemos la estación de la paz.
Suena una canción en el atico,
y la letra acompaña al sueño,
y el sueño si lo respiras es una eternidad.
Carlos.
martes, 7 de octubre de 2008
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