El MIEDO produce parálisis, permanencia en los mismos lugares.
Hay espacios dentro de nosotros mismos que no han sido explorados.
Estamos divididos entre nuestras creencias y la esencia de lo que somos.
Y somos lo que somos, y cada uno en si mismo guarda un llave maestra, una llave que nos permite descubrirnos como individuos auténticos y irrepetibles, cada uno tiene una semilla que tiene que ser descubierta.
Esta semilla es como la semilla de una flor, que vive en la tierra en la mas absoluta oscuridad, y con el riego, cuidado del día a día y con la LUZ del SOL, nos va mostrando y naciendo ese SER tan bello que va haciendo.
No es una cuestión de lógica, ni de creencias aprendidas, cada SER tiene su propio crecimiento alrededor de más seres que crecen y nos ayudan a crecer.
Distinguir entre lo que crece y lo que no deja crecer es esencial para encontrar esta llave maestra que nos fue dada y engendrada por nuestros padres en la Tierra.
Ir conociendo nuestras raíces, descubrirlas, sin caer en la tentación de destruirlas, quitando el odio, venganza, posición salvadora, consciente o inconsciente, de unos padres que hicieron todo lo que les fue posible es la esencia de nuestro crecimiento.
Muchos de los seres que no crecen es por no ser capaces de explorar en sus raíces, y asumir toda su condición para transcenderla y no para matarla, no para ser mas fuertes, no para ser mejores en el sentido material o intelectual, solo para hacerlos pequeños para meterlos en nuestro corazón.
Y así paso a paso abriéndote a cada ser, para descubrirte, para reconocerte, sin ninguna intención de poder sobre el otro, sin ninguna intención de buscar en el otro sus errores, solo viendo, sintiendo con el otro como te abres a pesar de todas las dificultades uno va descubriendo su verdadera esencia que le abrirá las puertas para encontrar esta llave que nos abra definitivamente este CORAZÓN que todos los seres se nos ha dado desde nuestras raíces para florecer.
Y así vamos descubriendo el mundo, naciendo cada vez seres que descubren la esencia, la verdadera esencia de nuestro viaje por la Tierra.
Un inmenso paisaje de seres con sus distintos colores, formas pero con el mismo fondo, un fondo que nos une a todo el universo, un fondo que el el AMOR, un fondo que es la única forma de vivir en paz y en tranquilidad con nosotros y nuestros semejantes.
Aprovecha cualquier contacto con cada ser que habita a tu lado para descubrirte, para reconocer tus errores en los errores del otro, no luches con los egos, descubre como el ego del otro es nuestro propio espejo, y ten la firmeza de corazón suficiente para reconocerte en el.
No juzgues a nadie, no encasilles a nadie en ningún lugar, porque eso mismo lo estas haciendo contigo.
Solo observa, respira y desde el silencio, respira otra vez y siento el verdadero significado de lo que esta aconteciendo, siendo capaz el dolor que emana de una situación difícil para poder ver el verdadero significado que esconde tal situación.
Sin decir nada, solo observando y observándote, como respiras, como te abres, como pasas por el miedo y la rabia y como lo pasas al amor, como si fuera una cortina en una puerta, de esas cortinas andaluzas de madera, que cuesta un poco apartar, que te da hasta el los ojos, que te quejas porque te ha dado en uno ojo, pero que después de traspasarlo ves a una madre en la cocina, a un padre sentado, a un hermano mirándote, a un perro detrás de un gato, a ver a una persona con dificultades, a un niño incomprendido, a una niña enseñando a jugar a su padre, a una madre pensando, a una madre riendo, a un profesor entregándose a sus alumnos, a un jefe con complejo de Napoleón, a todas las formas, abriendo tu corazón descubres que al otro lado estas tu en todas estas condiciones que eres capaz de reconocer.
De reconocer que toda forma esconde un fondo común, un fondo que une los corazones en un solo corazón.
Que así sea.
Os amo porque me amo.
Carlos.
sábado, 25 de octubre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario