domingo, 14 de diciembre de 2008

La Sencillez de estarse quieto con lo que es - "Yo estoy aquí"

Basado en la tercera Charla del libro de J. Krishnamurti: "El conocimiento de uno mismo".

La Sencillez de estarse quieto con lo que es - "Yo estoy aquí".

¿Que es la sencillez, la simplicidad?.

Desde aquí se puede llegar al descubrimiento de la sensibilidad.

La sencillez, parece que es solo apartarse de ciertas cosas o tener pocas posesiones.

Pero estas cuestiones son solo circunstancias externas a la propia sencillez.

La sencillez, puede ser, que cmienze cuando empezamos a comprender el significado de conocimineto propio.

La sencillez no es una cuestión de ajustarse a un modelo establecido.

La mayoría de nosotros empieza por ser simple en lo externo.

La sencillez verdadera, fundamental, solo puede surgir internamente.

Para que la sencillez sea verdadera, comenzaremos a comprender los innumerables obstáculos, apegos y temores que la aprosionan, que nos aprovisionan.

Somos prisioneros de nuestros deseos, anhelos, ideales, ...

Cuando nos liberamos de todas nuestras creencias, aparece la sencillez.

Se llega a lo interno comprendiendo lo externo.

La expresión externa es tan sólo una indicación de nuestro estado interno, pero para comprender el estado interno, uno debe abordarlo a través de lo externo.

La sencillez, surge tan solo por obra del conocimiento propio, de comprendernos a nosotros mismos:

- Como pensamos.
- Como sentimos.
- Nuestras respuestas a los retos.
- Como nos adaptamos, debido al miedo, a la opinión pública, a lo que dicen los demás.
- Observar nuestra naturaleza, propensa a amoldarse, a estra a salvo, segura.

Cuando buscamos la seguridad, estamos en estado de temor, por lo tanto que no hay sencillez.

No es posible la sencillez, mediante la coacción y la disciplina.

La persona internamente sencilla:
- No pretende llegar a ser cosa alguna.
- Es una persona con una receptividad extarordinaria.
- No tiene barreras, sabe respirar el miedo dentro de si mismo.

En consecuencia es capaz de recibir la gracia, la verdad, de recibir a DIOS, de encontrar una paz y armonia entre nuestro niño divino y nuestro ser adulto, de encontrar en camino medio fuera de toda dualidad.

Una mente que busca, escoge, que anda a tientas, una mente agitada, no es sencilla.

Solo cuando una mente es de veras sensible, alerta, cuando se da cuenta de sus verdaderas actividades, de sus respuestas, de sus pensaminetos, cuando ya no se amolda para ser esto o aquello, solo entonces es capaz de recibir la verdad.

Únicamente así puede haber felicidad, porque la felicidad no es un objetivo, es la consecuencia de la realidad.

Y cuando la mente y el corazón se hayan vuelto sencillos y, por tanto, sensibles (no mediante forma alguna de coacción, dirección o imposición), comprobaremos que nuestros problemas
puden ser abordados muy simplemente.

Y si no somos sencillos, no podremos encarar todo eso de un modo nuevo.

Por eso es importante estar alerta, tener la capacidad de comprender el proceso de nuestro propio pensar, conocernos totalmente a nosotros mismos; y de ello adviene una sencillez, una humildad, que no es una virtud adquirida resultado de una practica. La humildad adquirida deja de ser humildad. Una mente que se vuelve deliberadamente humilde, ya no es mas una mente humilde. Y sólo cuando hay humildad, no una humildad cultivada, puede uno afrontar las cosas tan apremiantes de la vida, porque entonces "uno", no es importante, no mira a través de sus propias urgencias y de su sentido de importancia; considera el problema en sí, y así es capaz de resolverlo.

Puede acudir al psicoanalista o a la confesión y así tranquilizarse por un tiempo, pero ¿no existe en ustedes el mismo dolor de la soledad, un sentido de perdida, una desesperación inacabable?.

Muy pocos tenemos la capacidad de afrontar eso directamente, tal como es, porque resulta sumamente doloroso, y cuando asó lo afrontamos, estamos tan ansiosos por salir de ello, que podriamos hacer cualquier cosa (incluso el suicidio).

De modo que la primera dificultad radica en estar plenamente conscientes de que nos enfrentamos con eso.

Cuando ya no escapa mas, cuando ya no busca una salida, uan manera de eludir eso, ¿Que ocurre?. Si observa verá que, a causa del temor que ello nos ocasiona, porque deseamos entenderlo, le damos un nombre. ¿No es así?. Decimos: "me siento solo, estoy desesperado, me pasa esto, quiero entenderlo". Es decir al darle un nombre, establecemos cierta relación entre nosotros y esa cosa que llamamos soledad.

El nombrar, el calificar, actua tan solo para dividir, y entonces surge la batalla con aquello que nombramos. Pero si no hay división , si hay integración con el observador y lo observado , la cual existe sólo si no nombramos, entonces aparece por completo el sentimiento del miedo. El miedo es lo que nos impide mirar el hecho cuando decimos que nos sentimos vacios, que somos esto, que somos aquello, que estamos desesperados. Y el miedo existe unicamente como memoria, la cual surge cuando nombramos; PERO CUANDO SOMOS CAPACES DE MIRAR ALGO SIN NOMBRARLO, ENTONCES ESA COSA SOMOS NOSOTROS MISMOS.

El problema solo aparece cuando usted no quiere ser esa cosa, o cuando quiere hacer que esa cosa sea diferente de lo que es. Pero si usted es eso, entonces el observador es lo observado, son un fenomeno conjunto, no son fenómenos separados; en tal caso no hay problema. ¿Verdad?.

Pero cuando el observador ve que no es diferente de la cosa que llama "deseperación", entonces la palabra ya no significa nada.

Cuando eliminamos la palabra con todas sus implicaciones, no hay sentimientos de miedo, ni de deseperación.

Cuando la palabra ha dejado de ser importante, hay una liberación tremenda, hay libertad; y en esa libertad existe el ser creativo que da un sentido nuevo a la vida.

Cada problema es un problema nuevo, y cuando lo abordamos con la carga del asado, el problema no puede resolverse.

Ser verdaderamente sencillos es no estar obstruidos por todas esas impresiones, por las palabras y su significado, y abordar el problema de una manera nueva.

Es normal que a todos nosotros nos ocurra que por momentos estamos despiertos y en otros momentos estamos dormidos.

Hay que estar atentos al sacrificio del presente con el pasado, enriqueciendo el pasado, y también a los que sacrifican el presente enriqueciendo el futuro. Entonces el ejercicio de viajar al Pasado o al futuro son la misma cosa, es el mismo fenomeno el que tiene lugar.

El presente es un terrible fastidio, una molestia, por lo tanto, !! pensemos en el pasado !!. O el presente es tedioso, incómodo, irritante; en consecuencia, al menos seamos algo en el futuro: un Buda, un Cristo, o Dios sabe que.

Así pues el pasado y el futuro sólo se vuelven útileso placenteros cuando no comprendemos el presente. Contra el presente nos disciplinamos, al presente lo resistimos.

Jamás nos estamos enfrentando al presente; tan sólo eclipsamos el presente por medio del pasado o del futuro.

Pero si podemos ver la verdadera futilidad, el significado real de nuestro apego al pasado o de nuestro deseo de llegar a ser algo en el futuro, si de verás comprendemos eso, tal comprensión genera la sensibilidad mental que nos permite encarar el presente.

Nuestra dificultdad no está, pues, en comprender el presente. Nuestra dificultdad es nuestro apego al pasado o al futuro, por lo cual debemos investigar por qué nos apegamos.

Cuando recurrimos al pasado para enriquecernos, estamos viviendo a base de palabras. Damos vida al pasado, el cual carece de vida propia; solo adquiere vida en relación con el presente.

El estar conscientes de nosotros mismos como siendo alguna cosa, es obvio que niega aquello que somos.

La felicidad adviene unicamente cuando nos olvidamos de nosotros mismos, cuando no existe el sentido de la importancia del "Yo".

Si siente tristeza, esté triste. No trate de encontrar una salida a la tristeza. Porque el hecho de que esté aburrido tiene una significación inmensa si usted puede comprenderlo, vivir con ello.

El daño es mucho mayor cuando uno escapa que cuando uno es lo que es y sigue con ello.

De modo que me alegra si usted esta realmente aburrido, y digo: "Detengase, permanezcamos ahí, mirémoslo. ¿Porqué debería usted hacer algo?, ¿Como sabe que en ese estado, cuando escapa, no causa mucho mas daño a la gente?. Escapa hacia algo que es una ilusión y propaga esa ilusión, está causando mucho más perjuicio que si sigue simplemente aburrido.

Debe haber razones y causas que lo han embotado: sufrimientos, escapes, creencias, una actividad incesante, han insesibilizado la mente y vuelto poco dúctil al corazón. Descubrir cuáles son esas causas no es analizar.

Pero podremos descubrir internamente, psicológicamente, por qué vivimos en este estado de completo aburrimiento; podemos ver por qué casi todos nos hallamos en este estado: nos hemos agotado emocinal y mentalmente, hemos probado tantas cosas, tantas sensaciones, tantas diversiones, tantos experimentos, que hemos terminado por insesibilizarnos, por quedar exhaustos.

Nos afiliamos a un grupo, hacemos todo lo que se nos requiere, y lo abandonamos; después recurrimos a otra cosa y probamos eso.

Así sucesivamente; siempre estamos yendo de una cosa a otra. Este proceso de constante tira y afloja es agotador, ¿Verdad?. Como todas las sensaciones pronto embota la mente.

Eso es, entonces, lo que hemos hecho: hemos ido de sensación en sensación, de excitación en excitación, hasta que llegamos a un punto en el que estamos realmente exhaustos. Ahora bien, cuando usted se da cuenta de eso, no vaya mas alla, tomese un descanso. Qudese quieto. Deje que la mente recupere energias por sí misma, no la fuerce. Tal como el suelo se renueva a sí mismo durante la época invernal, de igual modo, cuando permitimos que la mente permanezca quieta, ésta se renueva a sí misma.

Pero es muy dificil permitir a la mente que permanezca quieta, dejarla en barbecho después de todo esto, porque la mente desea hacer alogo todo el tiempo. Y cuando uno llega a ese punto donde se permite a sí mismo ser realmente como es - aburrido, feo, horrible, o lo que fuere-, entonces hay una posibilidad de habérselas con ello.

¿Que sucede cuando aceptamos algo, cuando aceptamos lo que somos?. Cuando uno acepta que es lo que es, ¿Donde esta el problema?. Solo existe un problema cuando no aceptamos una cosa tal como es y deseamos transformarla.

así pues, si aceptamos lo que somos, vemos que la cosa que nos causaba temor, eso que lamábamos aburrimiento, o desesperación, o miedo, ha experimentado un cambio completo. Hay una transformación total de aquello que nos atemorizaba.

El conocimiento de uno mismo no puede ser adquirido por intermedio de nadie, de ningún libro, de ninguna confesión, de ningún psicólogo, ni psicoanalista. Usted mismo tiene que dar con él, porque se trata de su vida, y sin la ampliación y profundización de ese conocimiento acerca de uno mismo, cualquier cosa que hagamos, cualquier circunstancia o influencia externa o interna que modifiquemos, habrá siempre un terreno donde se criarán la deseperación, la pena y el dolor.

Para ir más allá de las actividades autolimitadoras de la mente, usted debe comprenderlas, y comprenderlas es estar atento a cómo actua uno en la relación, en la relación con las cosas, las personas y las ideas.

En esa relación, que es el espejo, comenzamos a vernos a nosotros mismos sin justificación, ni condena alguna, y desde ese conocimiento, cada vez mas amplio y profundo, acerca de las modalidades de nuestra propia mente, podremos proseguir más allá; entonces es posible para la mente estar quieta y recibir aquello que es real.

No hay comentarios: