Carta a mi hermano ...
Escribir, a mi hermano pequeño, es algo tremendamente difícil.
Ahora, donde cada uno en mayor o en menor medida, estamos acoplando nuestras piezas de nuestro propio TETRIX.
Donde cada uno esta encontrando el espacio del adulto consigo mismo, para integrar y proteger a nuestro niño divino.
¿Como puedo decir, pequeño, a algo tan grande?.
Entonces, lo cambiaré por hermano, mi querido hermano, hermano que por el destino, hemos venido al mundo a través de la misma MADRE, y engendrados por el mismo PADRE (I think so ...).
Mira que hay millones de hombres y mujeres: blancas, negras, amarillas; millones de lugares: montañas, mares, desiertos, bosques, ciudades; millones y millones de circunstancias. El Universo ha querido que nuestra primera toma de contacto con este mundo fuera el mismo.
No se de que mundo venías antes, de compartir el mismo espacio, de compartir el mismo pequeño pisito, durante los 9 primeros meses de nuestra existencia, aunque en distintos tiempos, creo que te lo dejamos bastante limpito y amueblado.
Sino es así habla con Javi o Moni, que lo cogieron después.
Así hermano, aunque no se sabe de donde veníamos antes, si podemos decir que en este mundo compartimos algunas cosillas, mejores o peores, aguantamos unas, sufrimos otras y vivimos otras tantas.
Hermano, todo lo que sube baja y lo que baja sube, todo lo pequeño se hace grande y lo grande pequeño, son leyes universales escritas o no escritas, da igual, son reales.
Te he visto pasar por la vida de pequeño y grande, alternativamente. Es verdad que no tuve ni compasión, ni comprensión cuando me creía pasar por momentos de mayor esplendor. Es verdad que tuve envidia en otros momentos donde me creía pasar por otros momentos de mayor decepción.
Ahora hermano, despues algunas experiencias, ya no creo en esas tonterias, da igual donde estemos, lo importante es estar.
Pero hermano, hoy a tus 34 años, quiero decirte que tu pequeñez es tu grandeza y que tu grandeza es tu pequeñez, y en ese camino medio tan difícil de ver y de alcanzar, te abrazo y te miro a los ojos para decirte que Te quiero hermano.
Te quiero por ser quien eres, y no por lo que fuimos, somos o seremos.
Te quiero por ser, te quiero porque te siento, y te quiero porque te quiero y punto.
Un fuerte abrazo.
Carlos.
domingo, 14 de diciembre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario